Si odias esos deportes que a el le fascinan, mejor no lo proclames; respira profundo, pon tu mejor cara (osea la de quiceañera congelada) y resiste hasta el final ese aburrido partido de futbol o mas facil deja que el lo disfrute y vete a pasear con tus amigas.
SI PROTESTAS Y LE PIDES QUE RENUNCIE A SU DIVERSION, TE ESTARAS ANOTANDO UN GOL QUE PODRIA SACARTE DEL JUEGO.
